Mi padre y el tiempo

​Mi padre siempre se enfrentó al tiempo, sufriendo su pérdida, ganando pequeñas batallas, midiendo, observando en silencio cada uno de sus pasos. Alguno de ellos muy pequeños y sigilosos, casi imperceptibles. Otros en cambio, tan grandes que para superarlos, no se le nombra directamente. “Aquel tiempo”, “años atrás”; son imprecisiones que los hijos de Adán usan para no mirarlo de frente. Pero mi padre no era uno de ellos. Antes del amanecer, abría sus ojos y en la oscuridad buscaba con la mano sobre la mesita de noche la única arma que llevaba para combatir a este ser inmortal. Cogía […]